SEXO EN EL FRÍO

bigotes

Coliflor con Patatitas y Salsa de Tomate, Merluza Cocida con Pimentón, Aceite Crudo y Espárragos Trigueros, Hamburguesa con Gírgolas.

A las dos y media de la tarde el GdC se mece al ritmo de la mar de fondo del norte, señal de que en el Golfo de León la tramontana está soplando. Estamos a unas veinte millas al SE de Tossa, y la mar parece vacía. Tras salir de Barcelona en dirección al primer punto de muestreo, fueron pasando junto al barco diferentes aves, de una en una, como si fuera la presentación de credenciales del cuerpo diplomático destacado en estas aguas: gaviota reidora –Croicocephalus ridibundus-, gaviota patiamarilla –Larus michahellis-, gaviota cabecinegra –Larus melanocephalus-, gaviota de Audouin –Larus audouinii-, págalo grande –Stercorarius skua-, alcatraz –Morus bassanus-, pardela balear –Puffinus mauretanicus-… A lo lejos, casi en el límite de mi capacidad de identificación, un pequeño grupo de delfines mulares –Tursiops truncatus- nos ignoró y continuó su nadar indolente, sin ni siquiera venir a surfear ante la estela del barco.

Mientras, celebramos el cumpleaños de Toni -un compañero de la UTM- y Viña -el segundo de a bordo-, cada uno soplando las velas de una tarta, faltaría más. Todos a bordo votaríamos por que los únicos soplidos durante la campaña fueran esos. Pero todos sabemos que eso no va a ser así, que es cuestión de tiempo, y no me refiero precisamente a que llegue otro cumpleaños.

A medida que hemos ido separándonos de la costa -muy lentamente: los muestreos con diferentes redes y las lecturas con el CTD implican que sólo se puedan realizar una media de tres estaciones al día-, la presencia de aves y no digamos de cetáceos ha ido haciéndose cada vez más rala. Estamos en invierno y deberíamos estar encontrando larvas de bacaladilla –Micromesistius poutassou, una de las dos especies objetivo del proyecto-, pero tampoco.

WINFISH, el proyecto para el que el GdC va a navegar durante veinticuatro días por la zona norte del Mediterráneo occidental, al norte de Baleares y sur del Golfo de León, con el límite en el punto MEDOC (42ºN, 5ºE), que es el punto de intersección del eje del golfo de León con la vertical de Marsella, aproximadamente), trata de identificar los efectos de la mezcla vertical y la formación de agua profunda -producida por la meteorología invernal- en la estrategia de puesta y reclutamiento  de algunas especies de peces.

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Carta de estaciones de muestreo de WINFISH

Para que todos sepamos de qué estamos hablando, quizás convenga explicar por encima los términos expuestos hasta ahora.

En invierno, los vientos intensos, fríos y recurrentes que soplan del NW sobre el Golfo de León enfrían las aguas superficiales haciendo que ganen densidad hasta ser más pesadas que las de capas más profundas. Debido a ello van hundiéndose, provocando la mezcla de toda la columna de agua, tanto de la que hay sobre la plataforma continental como de la que llega a mayores profundidades. Fruto de esa mezcla emergen aguas profundas, cargadas de nutrientes, a la zona fótica.

Nutrientes en presencia de luz son aprovechados por las algas unicelulares como si fuera abono, de tal manera que esos organismos medran hasta convertirse en lo que en Biogeoquímica se denomina bloom de fitoplancton, iniciando una reacción en cadena de toda la red trófica.

bloom

Imagen de satélite en la que se representa mediante colores la concentración de clorofila (colores fríos, menos clorofila; colores cálidos, más) La fecha azul señala la dirección de los vientos predominantes y marca la zona de aguas enfriadas que acabarán hundiéndose.

Como cualquier otro organismo vivo, las especies de peces aprovechan las mejores condiciones ambientales para procear. Cuando los temporales activan la mezcla vertical de la columna de agua, contribuyendo a que la densidad de fitoplancton crezca, los peces deben percibir “la llamada de la naturaleza”, por así decirlo… o al menos eso sospecha la Dra. Ana Sabatés y su equipo, del ICM/CMIMA (CSIC), y por ello han ideado el proyecto WINFISH. Aunque cabe esperar que esa dinámica afecte a todas las especies de peces que se reproducen en invierno, WINFISH centrará el foco en la sardina –Sardina pilchardus, en aguas de la plataforma continental- y la bacaladilla –Micromesistius poutassou, propia de aguas más profundas-. Durante la campaña a bordo del GdC WINFISH tiene pensado muestrear en 87 estaciones distribuidas en el área de estudio, buscando huevos y larvas de dichas especies, buscando la relación entre su densidad y los efectos de los temporales que haya padecido la zona.

Así que, curiosamente, los peces del Golfo de León son como las personas: el frío, lejos de inhibir el instinto, lo activa: en los humanos, amparados bajo una manta; en los peces, rodeados de un cielo líquido, vivo y comestible.

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