Giro argumental

Arroz Mozárabe, Lenguado a la Plancha con Guacamole y Nachos, Sopa de Cocido, San Jacobo con ensalada.

Dice un amigo de la UTM, embarcado en el SdG para controlar varias de las sondas que se están utilizando en CHANTI, que “goog seismic, boring seismic”. Los técnicos de la UTM se pueden pasar horas delante de las pantallas controlando que las sondas trabajen según se les solicita, que den datos buenos, sin “ruido” electrónico. Para ellos la mejor guardia es en la que no se presentan incidencias, en las que no se funde ningún circuito, en la que no se pierde la conexión a través del cable del que cuelga instrumental y por el que se transporta, a la vez, la señal electrónica con los datos recogidos por este. De alguna manera, es lo mismo que ocurre con la guardia del personal del Puente o de la Máquina. Quizás no sea cuando hacen gala de su preparación y profesionalidad, pero que les den guardias aburridas y no averías en el peor momento; que les den guardias monótonas y no estaciones nocturnas oceanográficas en medio del dispositivo de tráfico del Estrecho de Gibraltar…

A mí me pasa lo mismo: me encanta ver la mar agitada, el viento ululando entre las antenas del barco, la proa rompiendo la ola en rociones que llegan hasta la magistral, detrás de la cual me parapeto yo, cámara en ristre, intentando plasmar el momento y la emoción para trasladarla a estas páginas y emocionar así a quien las pueda leer, ya que no tiene la suerte de vivir lo que vivo yo. Todo el mundo busca que le cuenten cosas para, de alguna manera, vivirlas también utilizando la imaginación como palanca. Pero a la hora de cocinar, que me den mar en calma, con la ollas sin agarrar con cabitos a las balanceras; que me den invierno en el que en la cocina se está calentito y no a punto de sufrir un golpe de calor como ahora; que me den productos frescos y de calidad y no manzanas medio podridas debajo de la primera capa de manzanas sanas…

Y así, si todo va bien y el trabajo sale de manera satisfactoria hacia el comedor, y el trancazo -que me he cogido a base de cambios térmicos extremos bajo una ropa empapada como sólo los trópicos o el ejercicio aeróbico intenso deberían provocar- mejora suficientemente, uno está en buena disposición, receptivo, para ser testigo de lo que pasa a su alrededor, que es buena parte de lo que hace que ame este trabajo.

He visto, por ejemplo, a Álex utilizar un italiano bastante digno para comunicarse con un pesquerito que estaba largando su red justo en la trayectoria del SdG con su streamer por la popa. Como me he quedado sorprendido por su italiano dicharachero le he preguntado, y me ha respondido que sí, que algo de italiano había estado estudiando al saber que íbamos a navegar por estas aguas. Profesionalidad hecha verbo.

A Pepe le piqué un pelín al decirle “¡Pepe, que el mercado del pescado de Catania está lleno de atunes! ¡A ver si se nota ese arte!” En el fondo, a mi no me gusta que llevemos un curry por la popa mientras no hay actividad científica en cubierta, pero entiendo que a pescadores de toda la vida les haga ilusión cobrar una pieza de vez en cuando, y comer un buen marmitako, o tacos de atún escabechado –el sashimi y el sushi sólo lo apreciamos los “orientalistas” de a bordo-. En eso sí que coincido con ellos, en lo agradable que es comer algo que ha pescado uno… lo cual deja a la vista de mí cierto nivel de hipocresía que soy incapaz de erradicar. Pepe ya avisó que yendo a popa del SdG pocas probabilidades había de pescar, después de haber pasado el streamer y toda la parafernalia electrónica que, está seguro, espanta a los peces. Pero estando a proa del SdG, la cosa cambia: ¡menudo atún pilló ayer! A los diez minutos de pisar la cubierta sus lomos estaban embolsados, dentro de la cámara de congelación. Un drama para el atún; una promesa para la tripulación.

Otro drama, el de las libélulas. Debemos estar atravesando corredores migratorios de varias especies. Durante la tarde de ayer, mientras navegábamos sin costas a la vista, llegó un enjambre de libélulas buscando, como ya hemos visto en otras ocasiones, la jarcia del barco para posarse como gemas de un collar. Pero no llegaron solas; por lo visto, los mismos corredores que utilizan las libélulas los usan también sus depredadores: durante varios minutos un sílvido –quizás un carricero- estuvo poniéndose las botas con solomillo de libélula, y más arriba, volando sin cesar, un vencejo las abatía como una guadaña a través de un campo de trigo.

Quizás las libélulas no tenían previsto el aterrizaje de emergencia en el GdC; tal vez lo único que ocurrió es que se dieron cuenta del chubasco de viento y lluvia que se estaba gestando mucho antes que nosotros. Justo cuando estaba a punto de dar el primer turno de cena, no recuerdo quién me dijo “Félix, tienes que ver esto”. Cuando alguien me interpela así corro a por la cámara y mientras recorro el pasillo hacia la salida a cubierta la voy configurando según lo que preveo me voy a encontrar. Sobre nosotros se estaba formando un chubasco formidable. Ya antes, mientras contemplaba las libélulas, me fijé en el cumulonimbo que se estaba formando a nuestra popa, que crecía y crecía como una coliflor cruzada genéticamente con las judías mágicas. Pero ahora el chubasco estaba plenamente formado: el viento comenzó a soplar de repente como si un lobo pensara que había cerditos a bordo; las nubes corrían de un lado para otro, en aparente desorden, como si fuera a abrirse el cielo de un momento a otro y fuera a caer sobre nosotros la maldición de un dios humillado o la ira de unos alienígenas psicóticos; las olas crecieron en minutos hasta obligar a cerrar los portillos, mientras el barco escoraba perceptiblemente vencido por la fuerza del viento, y goterones como lágrimas de cocodrilo baldeaban las cubiertas y a quien se quedó a ver el espectáculo –como un servidor, claro-. El SdG casi desapareció de nuestra vista.

Hay días aburridos; otros, en cambio, son muy entretenidos: giros argumentales que te hacen esperar el próximo capítulo mientras maldices lo retorcido que son los guionistas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s