LA COSA ES DISFRUTAR

Peñón de Ifach y la Sierra de Bernia, vistas desde el GdC, camino de Barcelona

Peñón de Ifach y la Sierra de Bernia, vistas desde el GdC, camino de Barcelona

Guisantes Salteados con Bacon, Merluza al Orio, Barbacoa de Celebración en Cubierta

Levantarte por la mañana, con bastante más luz de la que entraba por el portillo de la cocina cuando navegábamos por aguas canarias, y encontrarte con la mar como un plato. Ya lo presentiste mientras aún estabas en el camarote, echado sobre la litera, pensando en las cosas que había que hacer durante la mañana. Hacía tiempo que no lo sentías… ¿ocho meses? No, algún día debimos tener en todo este tiempo con una mar mansa y ensoñadora como esta de hoy, piensas… pero no te acuerdas; sólo te viene a la memoria días de mala mar, o de muy mala mar, jornadas con la cocina cosida con cabitos para que ninguna olla acabe volando, y recubierta de alfombra antideslizante para que los platos no desfilen suicidamente sobre las encimaras, hacia el suelo.

Echado aún sobre la litera el colchón –nuevo, pero nacido viejo- no se deforma bajo tu gravedad, aumentada por el oleaje. Sólo la cultura auditiva es capaz de asegurar que vamos navegando a toda máquina –capada, secuestrada, abducida, pero a toda máquina-. Y cuando al fin grimpas por la escalera que te lleva desde las catacumbas del barco hacia las cubiertas por encima de la línea de flotación –esas en las que se ubican los camarotes con derecho a portillo, a luz natural y a aire libre-, y te encuentras con esa mar que es líquida porque así lo atestiguan las pequeñas ondulaciones que la brisa de la mañana crea sobre su superficie, y ves una línea de costa que no sabías si recordarías o si habría cambiado ostensiblemente –nada imposible, con la reforma de la Ley de Costas, que prima el crecimiento económico sobre la defensa de la tierra-, te emocionas, no puedes evitarlo.

Nuestro hogar nos recibe con lisonjas: la mar, la mejor para llegar cuanto antes a puerto; delfines listados nadan paralelos a nosotros durante unos instantes, como una escuadrilla naval haciendo los honores; y después de muchos días de llevar líneas por la popa para pescar atunes sin que ninguno cayera, caen dos a menos de un día de navegación de Barcelona, que son rápidamente eviscerados y congelados en espera de que apetezca un marmitako.

El barco va a pasar cuatro días en Barcelona, a recordar viejos tiempos, y después zarpara hacia Palamós –apenas una noche de navegación- donde se realizará la carga y montaje del material de perforación que se utilizará durante la campaña de los proyectos SUMILEN y PALEOPARK, cuyo responsable científico es el Dr. Prof. Miguel Ángel Mateo Mínguez, del CEAB–CSIC de Blanes.

El GdC zarpará de Palamós con SUMILEN a bordo el día 14, y llegará a la zona de trabajo –la isla de Cabrera, en el archipiélago balear- donde se realizarán muestreos de biogeoquímica –cómo me gusta utilizar esta palabra: me trae recuerdos de tiempos pasados- para la cuantificación de los depósitos milenarios de fanerógamas marinas –representadas en esa zona por los campos de Posidonia oceanica. Se trata de saber qué capacidad de secuestro de CO2 tienen esas praderas. Este plan significa que el barco deberá aproximarse lo máximo posible a la línea de costa de Cabrera –de hecho, deberá entrar en las calas de Sta. María y del Castell- para poder realizar las extracciones de muestras desde cubierta mediante un sondeador MiniDrill y un Vibrocore, instrumental que será debidamente descrito en cuanto esté a bordo y se pueda aportar material gráfico –nota interna: recordar llevarse el angular de la cámara, porque no sé cómo voy a poder fotografiar semejantes artilugios-. Y donde no pueda llegar el barco por calado, lo harán buceadores-recolectores.

La campaña promete, se mire por donde se mire. Interesantísimo proyecto, marco incomparable –es una zona protegida, Parque Marítimo Terrestre desde 1991-, posibilidades de baños con fines divulgativos –GoPro preparada, equipo de apnea preparado…- y, loados sean los dioses del océano, una campaña del Plan Nacional, en el que el GdC se siente más a gusto.

Hay muchas ganas de hincar el diente a esta campaña y de que todo salga bien, conscientes de que es una singularidad que nos lleva a los terrenos para los que el GdC fue creado y de los que nunca hubiera salido si la Ciencia de este país no hubiera sido mancillada, traicionada, ninguneada con políticas bananeras y miopes.

Cuatro días a disfrutar de Barcelona y después, a disfrutar de la Ciencia y de los retos que comporta.

La cosa es disfrutar.

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Un comentario sobre “LA COSA ES DISFRUTAR

  1. Van Rap,

    Para un habitante de una isla con vocación de continente, pensar en un mar enloquecido como el que cuentas, es sinónimo de vómito contínuo, de muerte prematura por mareo.

    Con un mar balsa de aceite, con un mar como un plato la cosa podría ser distinta, mejor sin duda, pero ni aún así no estaría a salvo de alimentar a los peces en mi versión regurgitadora….

    A mi habría que atarme como a una cacerola.

    Por cierto, esta nueva aventura promete pero debo decirte que la Posidonia no es endémica del Mediterráneo…..te enviaré fotografías de mis plantaciones de Posidonia Leeuwin, mis padreras sumergidas.

    🙂

    Anne

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