El fondo del asunto; el asunto del fondo

Fragata portuguesa

Fragata portuguesa

Fusilli a la Carbonara; Pincho Moruno con Mutabal y Pan de Gambas; Sopa de Pollo con Fideos; Caldeirada de Merluza y Gambas Blancas.

Si, navegamos al fin.

Navegamos por la zona donde confluyen los oleajes que han rodeado a Gran Canaria por levante y por poniente, y que crean una mar confusa, caótica, donde olas opuestas se restan y al momento siguiente se suman, oleajes en cuadratura que hacen creer al GdC que va en el vagón de un metro que circula con retraso.

Hacía más de cuatro meses que las mesas del comedor y las encimeras de la cocina no se cubrían con antideslizante. Cada uno se adapta como puede a estos cambios bruscos de biorritmos. Algunos nos acomodamos casi de inmediato; a otros les cuesta más, y hay quien no llega nunca a acomodarse al medio ambiente de barco. Qué se le va a hacer. Al final, todo el mundo aprende a trabajar en estas condiciones, con más o menos incomodidad.

Yo he tenido suerte y me ha tocado ser de los “fácilmente adaptables”, así que después de dar la comida o la cena lo que me pide el cuerpo no es cama, sino cubierta, sol y viento. Prismáticos, cámaras, ojos, oídos, piel, atentos al cielo, a la ola que se aproxima, al horizonte. Cada descubrimiento es un premio, un milagro, un regalo: de toda la inmensidad de la mar, de todos los rumbos posibles, de todo el tiempo que ha pasado y del que aún espera su turno, surge un punto en el que se encuentra mi mirada con la de una pequeña tortuga, de apenas dos palmos, mientras asoma su cabeza de ojos hipertiroideos y pico de ave frutívora para coger una buena bocanada de aire y poder huir hacia las profundidades, lejos del monstruo ruidoso y amenazante que se le echa encima.

Me pregunto si esa tortuga y otras de igual tamaño que voy viendo durante el lapso que permanezco en cubierta habrán nacido en la playa de una isla cercana, y si aún perdurarán las huellas que dejaron en su desmadejado pero resuelto galopar hacia la orilla.

No lejos de allí el barco pasa junto a lo que parecen ejemplares de fragata portuguesa, un organismo que es en realidad una colonia de células especializadas, hidrozoos con tentáculos largos y casi invisibles, muy temidos por los nadadores por los importantes daños que producen en los tejidos afectados por la acción de sus células urticantes. Las tortugas comen medusas. ¿Comerán también fragatas portuguesas?

Algunos alcatraces y pardelas cenicientas vuelan en torno nuestro, remontando las crestas de las olas y ganando suficiente altura como para poder mantener el planeo mientras recorren el siguiente valle entre olas. En algún punto entre el barco y el horizonte un grupo de pardelas están pescando mientras sobrevuelan una y otra vez el cardumen en estado de pánico.

El GdC navega a la vista de la costa sur de Gran Canaria -en la que descubro nuevas construcciones megalíticas de apartamentos- y del Teide, que sobresale por encima de las nubes como una isla flotando en el cielo, siguiendo derrotas paralelas que permiten “retratar” el fondo marino de la zona como si fuera la sonda que descubrió la orografía de Marte. Dicho retrato será corregido y mejorado por el sonar de barrido lateral, mientras la sonda paramétrica nos descubre que clase de subsuelo se esconde bajo la superficie del fondo marino. Los tres son instrumentos que utilizan la acústica de la misma manera que los murciélagos y los cetáceos la utilizan para ver más allá de los ojos, y que la ecografía, que nos descubre nuestro interior sin tener que sajar.

Me he prometido a mí mismo acabar de descubrir para quién y para qué estamos realizando este trabajo. Sé que es un contratante privado, pero poca cosa más. Ni siquiera hay acordado un acrónimo para nombrar el proyecto, cosa impensable en una investigación oceanográfica: quizás no haya fondos asignados, tal vez no se consiga personal y equipo, pero acrónimo no puede faltar. Con un acrónimo, todo parece más científico.

Mañana dedicaré algo de tiempo libre a averiguar todo sobre el fondo de la cuestión. Es una cuestión de fondo.

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2 comentarios sobre “El fondo del asunto; el asunto del fondo

  1. Van Rap:

    Me alegro de que estuvieras a bordo y no dentro del agua a merced de la Carabela Portuguesa, ya que de lo contrario ahora llevarías una enorme retahíla de líneas rojas por todo el cuerpo.

    En mi Cabo Leeuwin he tenido varias visitas de estas medusas tan bellas como hirientes, por lo que las evito como a las tormentas de verano.

    Saludos,
    Anne

    Qué es Mutabal?

    1. Carne de berenjena asada, ajo, comino, yogur, tahini, sal, zumo de limón, aceite…
      Todo triturado junto, formando una crema que se come con tiras de verduras -zanahoria, apio…-, pan de pita, metiendo el dedo…
      ¡Riquísimo!
      Te pienso una buena ración para que el pescado te entre mejor.

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